Libro, sonrisa, lluvia
–¿Por qué están en lugares distintos?
–¿Quiénes?
–El abuelo y la abuela.
–Ah. Leía un libro de la sonrisa vertical aquella tarde de lluvia.
–¿Qué trade?
–La tarde en que murió, tu abuela. Leía un libro de la sonrisa vertical.
–Aaaah.
–La encontraron así en su mecedora y tu abuelo se puso hecho un basilisco. Después el señor cura lo terminó de estropear. Dijo que si había muerto leyendo aquello, técnicamente había muerto en pecado y que no se le podía dar santa sepultura. Se montó un escándalo de padre y señor mío en el pueblo. Por eso tuvimos que incinerarla. Después tu abuelo dejó escrito que al él lo pusiéramos en el panteón familiar.
–Ya ves, toda la vida juntos y separados para la eternidad. Total por un simple libro.
–Eran otros tiempos.
–¿Qué edad tenía la abuela cuando murió?
–No sé, hija, no me acuerdo, qué más dan las edades.
–Oye y tiene algo que ver esto con esa historia de que el párroco se negó a bautizarme.
–No, Lulú, claro que no. La gente que se aburre, que inventa…Puedes escuchar el programa en:
http://bit.ly/lalineadelcielo174
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